
Moto usada: cómo verificarla antes de comprarla
Foto: AutoCheck (imagen propia)
Comprar una moto usada es más riesgoso que comprar un auto usado, por una razón concreta: hay menos información pública circulando. El vendedor conoce la moto, tú la ves veinte minutos, y lo que no se ve —deudas, gravámenes, alertas— viaja con el vehículo después de la venta. Esta guía ordena las comprobaciones por placa, de la más barata a la más costosa de descubrir tarde.
1. Que la placa corresponda a una moto (y que exista)
Antes de cualquier cosa, confirma que la placa sea de motocicleta. En Perú conviven tres formatos: dos letras y cuatro dígitos —AB-1234—, tres letras y cuatro dígitos —ABC-1234, introducido por el D.S. 021-2024-MTC—, y uno excepcional de cuatro dígitos seguidos de dos caracteres con al menos una letra, como 5133-BL o 0703-1S, autorizado por la R.D. 006-2026-MTC/17.
Los formatos de auto —ABC-123, A0L-648— no son de moto. Y ojo con el detalle que confunde a mucha gente: el guion es SOLO visual. Para consultar da igual escribirlo o no.
2. Quién es el titular y cuántos dueños ha tenido
La titularidad se consulta en el Registro de Propiedad Vehicular de SUNARP. Lo que importa no es solo el nombre: es que quien te vende figure como titular. Un vendedor que no es el dueño registrado —«es de mi hermano», «lo compré y no lo transferí»— es una transferencia que puede complicarse después, y el historial de dueños te dice si la moto ha pasado por muchas manos en poco tiempo.
3. Papeletas y multas: la trampa de las provincias
Aquí está el error más caro. Las papeletas las impone la autoridad del lugar donde ocurrió la infracción, así que cada portal municipal te muestra únicamente las de SU jurisdicción. Una moto que ha rodado por varias provincias acumula deudas en varias, y ninguna comuna te va a avisar de las demás.
Si la moto es de Lima, el padrón lo lleva el SAT de Lima. Si es de provincia, la municipalidad provincial o su servicio de administración tributaria. Y si la infracción es de ámbito nacional o de transporte interprovincial, la autoridad es la SUTRAN.
4. SOAT: que esté VIGENTE, no solo que exista
La infracción M.28 castiga no tener la póliza «o éstos no se encuentren vigentes». Es decir: una póliza vencida te deja en la misma situación legal que no tener ninguna. La sanción es el 12 % de una UIT —S/ 660 con la UIT de 2026 en S/ 5,500— más 50 puntos y la retención del vehículo.
Y hay una segunda trampa: la M.28 está entre las infracciones por las que el PROPIETARIO responde solidariamente (D.S. N.° 007-2016-MTC). Si compras la moto y su SOAT está caído o vencido, la deuda puede alcanzarte ya como titular.
5. Revisión técnica: depende de la categoría
Las bicimotos, tricimotos, ciclomotores y scooters de baja potencia —categorías L1 y L2— están exonerados. El resto de la categoría L sí debe aprobar la inspección. Circular sin el certificado vigente es la M.27: muy grave, 50 % de una UIT —S/ 2,750— más 50 puntos e internamiento del vehículo.
Merece una línea aparte que el propio texto de la M.27 precisa que la infracción «no aplica para el caso de los vehículos L5 de la clasificación vehicular». Es decir, la obligación depende de la categoría exacta de la unidad, y ese es un dato que conviene tener claro antes de comprar y no después.
6. Prendas y gravámenes: la moto puede respaldar una deuda
Es la comprobación que más se salta la gente y la que puede costar el vehículo entero. Una prenda vigente significa que la moto está dada en garantía de un crédito. Mientras esa inscripción siga viva en SUNARP, el acreedor tiene derechos sobre el vehículo, y comprarlo no borra la inscripción.
Sale en el mismo registro que la titularidad, así que no cuesta más consultarla — pero hay que mirarla a propósito. El informe la incluye.
7. Robo y requisitoria
Una moto con alerta de robo o con requisitoria vigente no se puede transferir en paz, y comprarla te pone en una posición incómoda aunque hayas actuado de buena fe. La comprobación se hace por placa contra las fuentes oficiales.
8. Las señales que se ven sin consultar nada
Nada de esto sustituye a las consultas anteriores, pero una revisión física descarta casos rápido:
Cuánto cuesta no revisar
Suma el peor caso: S/ 660 por el SOAT vencido, S/ 2,750 por la revisión técnica caída, más las papeletas acumuladas en cada provincia por la que rodó, más el riesgo de una prenda viva. Casi siempre es más de lo que costó el descuento que te ofrecieron por comprar rápido.
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