
Cuánto cuesta la revisión técnica en Perú
Foto: AutoCheck (imagen propia)
Si has llamado a dos centros de inspección técnica antes de ir, ya lo sabes: no te dieron el mismo precio. Y no es un abuso ni un error de ninguno de los dos. En el Perú el precio de la revisión técnica no lo fija el Estado: lo fija cada Centro de Inspección Técnica Vehicular por su cuenta. La norma que lo regula lo dice con todas las letras, y esa misma norma obliga al centro a publicar su tarifario y a comunicarlo al Ministerio. El precio es libre, pero no es secreto. Esta guía muestra de dónde sale el monto con tres tarifarios reales del mismo operador en tres sedes, qué te pueden cobrar aparte si el vehículo no aprueba, y cómo averiguar tu precio antes de mover el carro.
Por qué no existe «el precio» de la revisión técnica
La confusión viene de que casi todos los trámites vehiculares peruanos tienen monto fijo. Las papeletas se expresan como porcentaje de una UIT, los TUPA de las entidades públicas publican tarifas exactas, el SOAT es una prima que el mercado regula pero que se cotiza. La revisión técnica no funciona así, y el Reglamento Nacional de Inspecciones Técnicas Vehiculares lo resuelve en un solo artículo.
El artículo 47.1, sobre el costo de las inspecciones, dice textualmente: «El costo de las Inspecciones Técnicas Vehiculares será asumido por cada usuario y será fijado por el Centro de Inspección Técnica Vehicular- CITV de acuerdo con los criterios del libre mercado».
La consecuencia práctica de esa frase es sencilla de enunciar: no existe una tarifa máxima, no existe un tarifario único y el Ministerio de Transportes y Comunicaciones no publica un monto que los centros deban respetar. Dos centros a diez cuadras de distancia pueden cobrar distinto por la misma inspección del mismo auto, y los dos están cumpliendo la norma.
Conviene ver qué sí decide el reglamento, porque el contraste es la clave de todo lo demás. Decide los plazos: cada cuánto te toca pasar la inspección según la categoría, la función y la antigüedad del vehículo. Decide los procedimientos: cuántos días tienes para subsanar una observación y de qué tipo. Decide las consecuencias: qué pasa si no vas. El precio, no lo decide.
La otra cara: el tarifario es obligatorio y público
Que el precio sea libre no significa que sea opaco. El mismo reglamento impone tres obligaciones de transparencia sobre el tarifario, y las tres te sirven para averiguar cuánto vas a pagar antes de ir.
Tiene que estar colocado en el local
El artículo 47.2 es breve y no deja margen: «El tarifario deberá ser colocado en un lugar visible del Centro de Inspección Técnica Vehicular - CITV para el conocimiento del público». Si llegas a un centro y el tarifario no está a la vista, no es un detalle de atención al cliente: es un incumplimiento del reglamento.
Tiene que estar en la página web del centro
El artículo 31.2, entre las condiciones que el Ministerio verifica para autorizar un centro, exige «contar con una página web mediante la cual se brinde información a los usuarios sobre el Centro de Inspección Técnica Vehicular - CITV autorizado, su ubicación, tarifas, número de líneas de inspección, personal técnico con el que operan, horario de atención y otros aspectos relevantes relacionados a su actividad». Las tarifas están en esa lista, entre la ubicación y el horario. Y el mismo artículo precisa que el requisito debe acreditarse al inicio de las operaciones.
Tiene que estar comunicado al Ministerio
El artículo 48, numeral 16, obliga a los centros a «comunicar a la autoridad competente del Ministerio su tarifario por los servicios de emisión de los Certificados de Inspección Técnica Vehicular, sin cuyo requisito éste no será efectivo». No es una recomendación: la propia tabla de infracciones del reglamento tipifica como infracción no comunicar el tarifario a la Dirección General de Transporte Terrestre.
Dicho de otro modo: el centro es libre de poner el precio que quiera, pero está obligado a decir cuál es. Antes de ir, busca su tarifario. Si no lo publica, ese es tu primer dato sobre el centro.
Tres tarifarios reales del mismo operador, tres precios distintos
Para que esto no quede en teoría: un mismo operador publica tres tarifarios en su web, uno por sede. Estas son las líneas equivalentes a «auto particular» en cada lista, tal como aparecen publicadas.
| Sede y fecha de la lista | Auto particular | Taxi | Camioneta SUV o rural particular |
|---|---|---|---|
| Av. Argentina (junio 2022) | S/ 110.00 | S/ 70.00 | S/ 120.00 |
| Cieneguilla (enero 2024) | S/ 92.00 | S/ 57.00 | S/ 102.00 |
| San Juan de Lurigancho (septiembre 2024) | S/ 72.00 | S/ 60.00 | S/ 82.00 |
Tres sedes, la misma categoría, tres precios: S/ 110, S/ 92 y S/ 72. Entre la más alta y la más baja hay un 52,8 % de diferencia sobre la más baja, y son listas del mismo operador.
Hay dos advertencias sobre esta tabla, y las dos importan. La primera: la lista de Av. Argentina es de junio de 2022 y las otras dos de 2024, así que la columna mezcla sede y año al mismo tiempo. No es una serie temporal limpia y no sirve para afirmar que los precios subieron ni que bajaron, porque además de la fecha cambió la sede. La segunda: esos tarifarios son imágenes publicadas en la web del centro, no tablas de texto, y los montos no aparecen en el código de la página. Se leen en la imagen. Están enlazados al final para que los verifiques tú.
Lo que la tabla sí demuestra es lo único que necesita demostrar: no hay un precio de referencia. Cuando alguien dice «la revisión técnica cuesta tanto», está describiendo lo que cobra un centro concreto en una fecha concreta, no una tarifa del sistema.
Dos cosas del tarifario que casi nadie espera
Al leer los tres tarifarios completos aparecen dos patrones que se repiten en las tres sedes y en los dos años. Ninguno está en la norma —el reglamento no fija precios por categoría ni por frecuencia—, así que son decisiones comerciales de cada centro. Pero son datos duros y conviene conocerlos antes de sacar el auto a la pista.
El taxi paga menos que el auto particular
En las tres listas, sin excepción. Av. Argentina: S/ 70 el taxi contra S/ 110 el particular. Cieneguilla: S/ 57 contra S/ 92. San Juan de Lurigancho: S/ 60 contra S/ 72. El patrón es contraintuitivo, porque el taxi es justamente el vehículo que más veces pasa por la línea: desde el tercer año de antigüedad le toca cada seis meses, mientras que un auto particular va una vez al año desde el cuarto. El que más veces inspecciona paga menos por inspección. El reglamento no explica el motivo, porque no regula precios, así que la lectura de por qué ocurre es una interpretación; el hecho, en cambio, está en las tres listas.
La camioneta SUV particular paga más que el auto particular
También en las tres. Av. Argentina: S/ 120 contra S/ 110. Cieneguilla: S/ 102 contra S/ 92. San Juan de Lurigancho: S/ 82 contra S/ 72. Mismo uso particular, mismo dueño, misma frecuencia de inspección anual y distinto precio, porque cambia la categoría del vehículo. Es el tipo de detalle que decide si vale la pena llamar por teléfono antes de llevar el auto.
Lo que se cobra aparte y no está en el precio de la línea
El precio de la inspección ordinaria no es necesariamente lo único que vas a pagar. El artículo 7 del reglamento define cuatro clases de inspección técnica —ordinaria, de incorporación, complementaria y voluntaria— y la complementaria se realiza junto con la ordinaria, pero es un servicio distinto. Los tarifarios reales lo reflejan.
| Servicio adicional | Precio publicado (Av. Argentina, junio 2022) |
|---|---|
| Inspección complementaria | S/ 60.00 |
| Constancia de opacidad | S/ 80.00 |
| Constancia de velocidad | S/ 60.00 |
| Constancia de análisis de gases | S/ 60.00 |
La inspección complementaria es una clase de inspección definida en la norma, que se aplica a determinados vehículos de servicio por la naturaleza de lo que transportan, y cuyo resultado se consigna al reverso del certificado. Las tres constancias, en cambio, no figuran en el reglamento como un servicio obligatorio para todos los vehículos: son prestaciones que el centro emite y tarifa por separado. Y ninguna de las dos cosas tiene precio regulado, igual que la línea.
Si el auto no aprueba: qué se paga después
Aquí es donde la factura deja de ser la de una sola pasada por la línea. El reglamento graduó las observaciones en tres niveles, y cada uno tiene su propio procedimiento y su propio costo.
Observaciones leves
El artículo 19 las define como aquellas «de carácter documentario y/o técnico que no exigen una nueva Inspección Técnica Vehicular», y precisa que deben subsanarse antes de la siguiente inspección. Es decir: por una observación leve no vuelves a la línea.
Observaciones graves
El artículo 20 dispone que originan la desaprobación y exigen subsanarlas «mediante una re-inspección sobre las deficiencias consignadas», es decir, solo sobre los puntos observados y no sobre todo el vehículo, dentro de un plazo máximo de treinta días calendario contados desde la fecha consignada en el informe. Si la re-inspección se aprueba, se expide el certificado.
Si dejas pasar los treinta días
El artículo 20.2 es explícito: transcurrido el plazo sin que lleves el vehículo a re-inspección, o si no la aprueba, el vehículo «deberá pasar una nueva Inspección Técnica Vehicular completa». Ya no se revisan los puntos observados: se repite la inspección entera, y eso se paga como una inspección nueva.
Observaciones muy graves
El artículo 21 exige una nueva inspección técnica completa —no una re-inspección parcial— en un plazo máximo de sesenta días calendario contados desde la fecha del informe.
Si el vehículo es un peligro inminente
El artículo 21.2 añade un costo que casi nadie prevé. Si la deficiencia detectada es de tal naturaleza o magnitud que el vehículo constituye un peligro inminente para la seguridad vial, el traslado al taller debe hacerse «utilizando un servicio de grúa, plataforma o remolque, cuyo costo será asumido por el propietario o conductor».
Hay un punto que el reglamento no resuelve y que conviene preguntar en el mostrador antes de irte: cuánto cuesta la re-inspección. La norma obliga a hacerla y fija su plazo, pero no dice cuánto cuesta ni establece que sea gratuita. Es, otra vez, precio libre. Es la primera pregunta que deberías hacer si tu vehículo sale observado.
El costo que no se paga en la caja: la partida registral
Hay una consecuencia de no subsanar que no es un monto y aun así cuesta dinero. Está en el artículo 21.3 y ocurre en cadena.
Si transcurre el plazo de sesenta días y el vehículo no ha sido presentado a una nueva inspección, el Centro de Inspección Técnica Vehicular informa al Ministerio, y el Ministerio procede a cancelar su habilitación vehicular y lo declara no apto para la circulación o para la prestación del servicio de transporte, según corresponda. Hasta ahí es la inhabilitación. Lo que sigue es lo que importa para el bolsillo: el Ministerio debe comunicar la situación al Registro de Propiedad Vehicular «para que proceda a registrar el retiro temporal del vehículo en la partida registral correspondiente», y esa medida se prolonga hasta que el vehículo sea sometido a una nueva inspección técnica y la apruebe.
Un retiro temporal anotado en la partida registral no es una multa: es una anotación sobre el vehículo que aparece cuando alguien consulta el registro. Por ejemplo, cuando estás vendiendo el auto y el comprador pide el reporte. Si la revisión técnica es una de las cosas que se revisan antes de comprar, esta es la razón por la que conviene mirarla en serio.
Y hay una segunda vía, distinta, que no pasa por el registro. El artículo 26.2 dispone que el Ministerio entrega a la Policía Nacional del Perú la relación de vehículos que, debiendo subsanar observaciones graves o muy graves, no cumplieron esa obligación, «para que, de encontrar el vehículo transitando, ordene la captura e internamiento del mismo en el Depósito Oficial correspondiente». No hace falta que te detengan por una infracción de tránsito: basta con que el vehículo figure en la lista y esté circulando.
Circular sin revisión técnica vigente: el otro precio
Y está el escenario opuesto: no llevar el auto a la inspección en absoluto, o dejarlo con el certificado vencido. Ahí la sanción no la fija el centro de inspección sino el Reglamento Nacional de Tránsito, y esa sí está cuantificada.
SUTRAN lo recordó en una nota de prensa: conducir un vehículo que no cuente con certificado de inspección técnica vehicular vigente emitido por un centro autorizado, o cuyo certificado se encuentre vencido, «es una infracción Muy Grave, conforme al Reglamento Nacional de Tránsito y acarrea una multa de S/ 2475 y la acumulación de 50 puntos en el récord de conductor». La misma nota añade que la autoridad competente puede ordenar el internamiento del vehículo en el depósito.
Esa cifra es del 7 de julio de 2023, y el valor de la UIT se actualiza cada año, así que el monto exacto de hoy no tiene por qué ser el mismo. Lo que no cambia es la calificación —infracción muy grave— ni los 50 puntos en el récord del conductor, que es el dato que más caro sale a mediano plazo: esos puntos pesan cuando renuevas la licencia y cuando el seguro evalúa tu perfil.
Revisión técnica y peritaje: dos documentos y dos precios
Estos dos trámites se confunden todo el tiempo, y en precio no se parecen en nada. La revisión técnica es la que acabamos de ver: precio libre, lo fija el centro, y sirve para poder circular. El peritaje es otra cosa, y hay uno que sí tiene tarifa publicada porque lo presta el Estado: el peritaje de constatación de daños sobre vehículos siniestrados, que cobra la Policía Nacional del Perú y cuyo TUPA publica los montos.
| Peritaje de constatación de daños sobre vehículos siniestrados (PNP) | Tarifa |
|---|---|
| Mayores | S/ 224.20 |
| Livianos | S/ 141.10 |
| Menores | S/ 96.60 |
Ahí está la diferencia de naturaleza entre los dos trámites, y explica por qué uno tiene precio único y el otro no. En el peritaje policial el servicio lo presta una entidad pública, y por eso hay TUPA con monto exacto. En la inspección técnica el servicio lo presta una empresa privada autorizada que compite con otras, y por eso el reglamento lo deja al libre mercado.
Ahora bien: el peritaje de la PNP es el de daños sobre vehículos siniestrados. Sirve para determinar daños después de un siniestro, no para saber si el auto que vas a comprar está bien. Para eso existe el peritaje de compra, que es un servicio privado con precio de mercado y con un alcance completamente distinto. Si lo que quieres es evaluar un usado antes de comprarlo, la comparación entre uno y otro es un tema aparte que conviene revisar antes de pagar por el equivocado.
Cómo averiguar tu precio antes de ir: tres pasos
Todo lo anterior se reduce a un procedimiento de cinco minutos que puedes hacer desde el teléfono.
Primero, identifica tu categoría
El precio depende de la categoría y, en los tarifarios reales, también del tipo de carrocería y del servicio al que está destinado el vehículo. Un auto particular, una camioneta SUV particular y un taxi son tres renglones distintos de la lista, aunque los tres sean «un auto» para quien los mira. El dato que necesitas es el que figura en tu tarjeta de propiedad: categoría, tipo de carrocería y, si corresponde, el servicio.
Segundo, busca el tarifario publicado del centro
El artículo 31.2 obliga a cada centro autorizado a tener una página web con, entre otros datos, sus tarifas. Entra a la web del centro que te queda de paso y busca el tarifario. Si no lo publica, tienes una razón concreta para desconfiar antes de ir, y hay más centros de los que crees.
Tercero, llama y pregunta dos cosas
El precio de tu categoría, y —esto es lo que casi nadie pregunta— cuánto cuesta la re-inspección si el vehículo sale observado. Es el rubro que el reglamento exige pero no tarifa, y el que puede duplicarte el gasto sin que lo hayas previsto.
Y si quieres saber antes si el vehículo arrastra algo —una inspección desaprobada, un certificado vencido, una observación sin subsanar—, el MTC mantiene una consulta pública por placa en la que aparecen los documentos de inspección del vehículo. Con eso llegas al centro sabiendo qué te espera, y el precio deja de ser la única incógnita.
Fuentes consultadas en esta guía
Todos los artículos citados —el 7, el 19, el 20, el 21, el 26, el 31, el 47 y el 48— están en el Reglamento Nacional de Inspecciones Técnicas Vehiculares, aprobado por Decreto Supremo 025-2008-MTC, publicado por SUTRAN. El MTC tiene además la ficha oficial de la norma.
Los tres tarifarios son los que el propio operador publica en su web: Av. Argentina, junio de 2022, Cieneguilla, enero de 2024 y San Juan de Lurigancho, septiembre de 2024. Son imágenes, y los montos no están en el texto de la página: se leen en la imagen.
La obligación de pasar la inspección y el monto de la multa por no tenerla vigente están en la nota de prensa de SUTRAN del 7 de julio de 2023. Los montos del peritaje policial son del TUPA de la Policía Nacional del Perú.
Para consultar el historial de inspecciones de un vehículo está la consulta de certificados de inspección técnica por placa del MTC, y para ubicar un centro autorizado, el buscador de centros de inspección técnica vehicular.
Preguntas frecuentes
Las dudas que más nos llegan sobre el número de dueños de un vehículo en Perú.
No hay un precio único. El artículo 47.1 del Reglamento Nacional de Inspecciones Técnicas Vehiculares establece que el costo lo asume cada usuario y lo fija el propio Centro de Inspección Técnica Vehicular de acuerdo con criterios de libre mercado. Eso significa que no existe tarifa máxima ni tarifario único, y que dos centros pueden cobrar distinto por la misma inspección. Los tarifarios publicados por un mismo operador en tres sedes muestran, para la categoría de auto particular, montos de S/ 110, S/ 92 y S/ 72 en listas de 2022 y 2024.
Porque el reglamento no fija el precio: lo deja al libre mercado de cada centro autorizado. El monto depende de la estructura de costos, la ubicación, el volumen de vehículos y la competencia que haya en la zona. La norma sí obliga a que ese precio sea público: el tarifario debe estar colocado en un lugar visible del local, la web del centro debe informarlo entre sus datos obligatorios, y el centro debe comunicarlo a la Dirección General de Transporte Terrestre del Ministerio.
Tres pasos. Primero identifica tu categoría exacta en la tarjeta de propiedad, porque el precio cambia según categoría, tipo de carrocería y servicio. Segundo, busca el tarifario en la página web del centro: el reglamento obliga a cada centro autorizado a tener una web con sus tarifas publicadas. Tercero, llama y confirma el precio de tu categoría y, sobre todo, cuánto cuesta la re-inspección si el vehículo sale observado.
El reglamento no responde esa pregunta. Los artículos 20 y 21 obligan a la re-inspección y fijan sus plazos —treinta días para observaciones graves y sesenta para muy graves— pero no establecen su costo ni disponen que sea gratuita. Al no estar regulado, es un precio más que fija cada centro. Por eso conviene preguntarlo antes de dejar el vehículo, y no después de que salga observado.
Depende del tipo de observación. Si son leves, el artículo 19 no exige volver a la línea. Si son graves, el artículo 20.2 dice que pasados los treinta días sin re-inspección el vehículo deberá pasar una inspección técnica completa. Y si son muy graves, el artículo 21.3 dispone que el centro informe al Ministerio, que cancela la habilitación vehicular y comunica al Registro de Propiedad Vehicular para que registre el retiro temporal del vehículo en la partida registral, medida que se mantiene hasta que apruebe una nueva inspección.
SUTRAN publicó que conducir sin certificado de inspección técnica vigente emitido por un centro autorizado, o con el certificado vencido, es una infracción muy grave conforme al Reglamento Nacional de Tránsito, y acarrea una multa de S/ 2475 más 50 puntos en el récord del conductor, además de la posibilidad de que la autoridad ordene el internamiento del vehículo en el depósito. Esa cifra corresponde a la nota publicada el 7 de julio de 2023; el valor de la UIT se actualiza cada año, así que el monto exacto varía, pero la calificación y los puntos se mantienen.
Menos, según los tarifarios publicados. En las tres listas revisadas del mismo operador, la categoría taxi aparece por debajo de la categoría auto particular: S/ 70 contra S/ 110, S/ 57 contra S/ 92 y S/ 60 contra S/ 72. Es contraintuitivo porque el taxi es el vehículo que más veces pasa por la línea —cada seis meses desde el tercer año—, pero el reglamento no fija precios por frecuencia ni por categoría, así que es una decisión comercial de cada centro.
No. En los tres tarifarios revisados la camioneta SUV o rural de uso particular aparece en un renglón propio y con un monto mayor que el auto particular: S/ 120 contra S/ 110, S/ 102 contra S/ 92 y S/ 82 contra S/ 72. Mismo uso, misma frecuencia de inspección anual y distinto precio, porque cambia la categoría del vehículo. Es un dato que conviene verificar en el tarifario antes de llevar el auto.
La inspección complementaria es una de las cuatro clases que define el artículo 7 del reglamento, junto con la ordinaria, la de incorporación y la voluntaria. Se aplica a determinados vehículos de servicio por la naturaleza de lo que transportan, se realiza junto con la ordinaria y su resultado se consigna al reverso del certificado. Las constancias —de opacidad, de velocidad o de análisis de gases, según el tarifario— no figuran en el reglamento como un servicio obligatorio para todos los vehículos: son prestaciones que el centro emite y cobra por separado, con precio libre igual que la línea.
No. El peritaje de constatación de daños sobre vehículos siniestrados que cobra la Policía Nacional del Perú sirve para determinar los daños después de un siniestro, y su TUPA publica las tarifas: S/ 224.20 para vehículos mayores, S/ 141.10 para livianos y S/ 96.60 para menores. Para evaluar el estado de un usado antes de comprarlo existe el peritaje de compra, que es un servicio privado con precio de mercado y con un alcance distinto. Son dos trámites diferentes y conviene no confundirlos antes de pagar.
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